París, la ciudad del amor, de los paseos a la orilla del Sena, de arquitectura magnífica… y actualmente una escultura que parece algo raro. Se trata de el nuevo árbol de Navidad que se ha instalado esta semana en la capital francesa. Un gigante de 24 metros de altura en plena Place Vêndome, epicentro del lujo y el refinamiento parisino, y que está causando expectación, polémica y bastantes risas.

La escultura en cuestión está realizada por el artista estadounidense Paul McCarthy, un nombre que nunca pasa desapercibido, autor de esculturas hinchables con forma de heces.

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